La ciudadanía italiana se basa en el principio del "ius sanguinis" en base al cual el hijo nacido de padre o madre italianos es italiano.
La materia de la ciudadanía está reglamentada por la Ley n. 91 del 5.12.1992 que reconoce el derecho a la titularidad contemporánea de varias ciudadanías, excepto las diversas disposiciones previstas por los acuerdos internacionales.